<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896</id><updated>2011-07-30T15:31:54.072-07:00</updated><category term='yaiza martínez'/><category term='Tarkovski'/><category term='cine y poesía'/><category term='poesía española'/><title type='text'>trama y voces</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-624370647130500021</id><published>2010-10-12T19:26:00.000-07:00</published><updated>2010-10-12T19:27:23.825-07:00</updated><title type='text'>Errores de traducción</title><content type='html'>En El mundo perdido, una película muda norteamericana basada en una novela de Arthur Conan Doyle, aparecen imágenes de diversos animales del Amazonas. Y en una escena, aproximadamente a los 17 minutos de la cinta, un close-up de la protagonista Bessie Love la muestra sorprendida ante un mamífero que camina de cabeza, lo cual da pie a la explicación de otro personaje. Al leer la traducción del intertítulo pareciera que estuviésemos ante una burla: “Es la desidia brasileña –siempre caminan hacia abajo. ¿Puede ver al pequeño pegado a ella?”. Y luego vuelven a aparecer la imagen del animalito y el rostro admirativo de la bella Bessie.&lt;br /&gt;Se trata en realidad de “un perezoso brasileño”, en inglés “a Brazilian sloth”.  Traducirlo como “la desidia brasileña” seguro que fue auténtica desidia de algún perezoso, quizá proveniente de algún país que no quiere mucho al gigante del Sur.&lt;br /&gt;Es un error de traducción, como hay tantos que causan risa involuntaria. Muchos se deben a que recurren a traductores de computadora, las que por su misma índole no pueden contextualizar los vocablos en las frases y en las situaciones específicas de enunciación de determinados discursos. Otras veces, los errores al traducir se deben a desconocimiento de la materia de que tratan, lo cual resulta imperdonable en estos tiempos de profesionalización de las labores centradas en la palabra.&lt;br /&gt;Un caso de ese tipo es el que le ocurre al traductor del libro Elogio de la belleza atlética, de Hans Ulrich Gumbrecht, una obra que reflexiona acerca de la función del deporte en nuestra vida actual y en la condición estética del mismo. Cuando en el capítulo final, Gumbrecht hace un recorrido lleno de personajes y acciones deportivas que guardan un alto valor simbólico, aparece un hecho relacionado con el beisbol, deporte muy ajeno al país de edición del libro, que es Argentina. &lt;br /&gt;El párrafo en cuestión dice así: “Akiyama fue a la caja de bateo con dos o tres jugadores en la base y dos o tres afuera. Esta era una buena oportunidad de anotar nuevamente.  El lanzador hizo dos strikes. Luego, con el siguiente, se produjo una relación realmente tensa. Akiyama no bateó, y fue un strike. Quedó eliminado. No logró anotar un nuevo tanto para su equipo en este juego tan importante” (pág. 76). &lt;br /&gt;Para cualquier conocedor del beisbol, por mínima que sea su afición, este párrafo resulta ininteligible. ¿Cómo un bateador va a la caja de bateo con dos o tres jugadores en la base y dos o tres fuera, en el entendido de que con tres fuera (tres autes) ya no podría batear conforme a las reglas. ¿Y si lo entendemos literalmente qué relevancia tiene que haya dos o tres jugadores fuera? ¿Es válido decir que un bateador queda eliminado? ¿Y era absolutamente necesario que el bateador “anotara un tanto”, cuando podía bastar que impulsara a uno o más de los corredores en las bases?&lt;br /&gt;Sin que yo conozca el texto en su lengua original, puedo inferir que la traducción adecuada, en lenguaje beisbolero mexicano sería ésta: “Akiyama fue a la caja de bateo con dos o tres jugadores embasados y dos autes. Esta era una buena oportunidad de anotar nuevamente. El pítcher lanzó dos estraics (o strikes). Luego al siguiente lanzamiento, se produjo una situación realmente tensa. Akiyama dejó pasar la bola y fue un estraic (o strike). Se ponchó. No logró impulsar otra carrera para su equipo en este juego tan importante”.&lt;br /&gt;Que la desidia quede eliminada de toda traducción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-624370647130500021?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/624370647130500021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=624370647130500021' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/624370647130500021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/624370647130500021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2010/10/errores-de-traduccion.html' title='Errores de traducción'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-7608715627424780383</id><published>2010-10-12T19:25:00.000-07:00</published><updated>2010-10-12T19:26:25.857-07:00</updated><title type='text'>“El reloj” de Cantoral y la rima</title><content type='html'>Es frecuente que quienes se inician en la poesía en nuestra tierra crean que ésta depende obligadamente de la rima. Equiparan el hecho de rimar con hacer poesía, y para colmo tratando de rimar en consonante, que es en la que coinciden tanto vocales como consonantes a partir de la última vocal acentuada. &lt;br /&gt;Algo ha pasado en nuestros oídos contemporáneos que escasean los poetas con capacidad de manejar con fluidez la rima consonante. Cuando lo logran, generalmente es en el verso de arte mayor, el que tiene nueve sílabas métricas o más. Rimar versos cortos en consonante fue un privilegio del Siglo de Oro, como en los casos de Lope de Vega y Sor Juana. Pasados los siglos, esta aptitud pareciera haberse acabado con los poetas modernistas, con José Martí a la cabeza. En la actualidad es raro encontrar a un escritor con la capacidad de rimar versos cortos en consonante, entre ellos algunos poetas cubanos, quizá por la tradición de la décima que persiste en la Isla. &lt;br /&gt;La tradición popular de nuestra lengua se ha basado históricamente en la rima asonante, aquella en donde la coincidencia de palabras se da sólo entre las vocales. Es la tradición del romancero y del cancionero anónimo español, el de nuestros corridos e incluso el de muchas de las primeras bombas yucatecas. La rima en asonante además permite mayores libertades en cuanto a que a menudo se alterna con versos no rimados y ello facilita mucho la expresión, evitando los horribles sonsonetes en que incurren quienes no dominan el arte de rimar (que es decir en la actualidad la inmensa mayoría de quienes intentan versificar rimando).&lt;br /&gt;La asonancia permite muchísimas más opciones de rima que la consonancia. Si quiero rimar “tiempo” en consonante sólo dispongo de los derivados “destiempo” y “contratiempo”. Pero en cambio, en asonante, tengo “viento”, “cielo”, “veo”, “espero”, “yucateco” y un gigantesco etcétera de palabras, incluyendo esdrújulas como “pétalo” y “muérdago”. &lt;br /&gt;Recomiendo a quienes quieren sujetarse a la rima, que traten –al menos en sus inicios- de dominar este tipo de rima, antes de intentar meterse en las complicaciones de la rima consonante, que los llevará a resultados seguramente muy penosos. Si quieren escribir letras de canciones piensen en la canción más famosa de Roberto Cantoral, que es “El reloj”, la cual, a diferencia de “La barca” del mismo autor, se basa en una rima asonante. La reproducimos íntegra para un análisis métrico muy elemental:&lt;br /&gt;Reloj, no marques las horas, / porque voy a enloquecer; / ella se irá para siempre / cuando amanezca otra vez. // No más nos queda esta noche / para vivir nuestro amor, / y tu tic-tac me recuerda/ mi irremediable dolor. // Reloj, detén tu camino / porque mi vida se apaga. / Ella es la estrella que alumbra mi ser / yo sin su amor no soy nada. // Detén el tiempo en tus manos, / haz esta noche perpetua, / para que nunca se vaya de mí, / para que nunca amanezca.&lt;br /&gt;“El reloj” está escrito en octosílabos, salvo dos que son endecasílabos terminados en aguda. Al respecto hay que tener en cuenta que las sílabas se cuentan métrica y no sólo gramaticalmente. Esto es, con sinalefas (uniones de vocales de distintas palabras para formar una sola sílaba) y otras licencias poéticas. Los dos endecasílabos a su vez tienen un ritmo acentual en grupos de a tres y dos sílabas métricas, con la inicial acentuada: éllaeslaes-tréllaquea-lúmbrami-sér; páraque-núncase-váyade-mí. &lt;br /&gt;La palabra “enloquecer” rima en asonante con “ver”, “apaga” con “nada” y “perpetua” con “amanezca”. A su vez, “amor” rima en consonante con “dolor”. Si se escucha (u observa) con cuidado, nos daremos cuenta de que sólo los versos pares tienen rima mientras que los impares quedan sueltos, es decir, sin ningún tipo de rima.&lt;br /&gt;Con todo ello podemos tener una noción de cómo, además de la música instrumental (la que indica un ritmo que llamaríamos exterior), hay otro intrínseco en el texto poético. Una canción pervive no sólo por la música a la que acompaña o por la que es acompañada, sino también por su ritmo interno. Y aquí en esta letra de Cantoral podemos apreciar las virtudes de los versos con rima asonante, alternados con versos no rimados. Eso es tener buen oído no sólo de músico, sino también de poeta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-7608715627424780383?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/7608715627424780383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=7608715627424780383' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/7608715627424780383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/7608715627424780383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2010/10/el-reloj-de-cantoral-y-la-rima.html' title='“El reloj” de Cantoral y la rima'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-2340867203612192492</id><published>2010-10-12T19:24:00.000-07:00</published><updated>2010-10-12T19:25:35.720-07:00</updated><title type='text'>El pragmatismo yucateco</title><content type='html'>Alguna vez expresaba mi asombro y decepción por esa actitud de los yucatecos tan tendiente al inmediatismo, una mentalidad en la que si no hay resultados favorables rápidos o la perspectiva de una fácil ventaja material, no se emprende nada. De igual modo, esa pasmosa pasividad, esa paciencia desesperante de las clases bajas yucatecas. &lt;br /&gt;Un amigo a quien le hacía el comentario me respondió que había que entender las difíciles condiciones en que se había desarrollado la vida en Yucatán. Lo duro de adaptarse al extremo calor, la humedad, los insectos, la tierra pedregosa, el aislamiento geográfico de otras épocas, y para colmo la opresión colonial y la esclavitud en las haciendas. Lo yucatecos han luchado duro para sobrevivir con dignidad en esta tierra.&lt;br /&gt;La respuesta me hizo cavilar sobre sus alcances y posibles contradicciones. Pero por obra de las vueltas que da la vida, el mismo amigo me hizo la misma pregunta, aunque planteada de otro modo. Su queja tenía que ver con la exigencia de una reciprocidad o una remuneración respecto a cualquier petición que se hiciera en materia educativa o meramente amistosa. No se podía pedir nada sin que apareciera la exigencia de una compensación por la tarea o el favor solicitados.&lt;br /&gt;Había que ampliar la respuesta anteriormente dada. Como una imprevista consecuencia de la primera respuesta, los yucatecos de las clases populares y rurales se han acostumbrado a que les quieran inculcar acciones o costumbres ajenas a sus necesidades, a que los manejen como cifras en experimentos y acarreos de todo tipo (no sólo político-partidistas, ojo). &lt;br /&gt;Como ejemplo recuerdo a un pescador de San Felipe que allá por 1981 se quejaba de un rancho de tilapias que habían construido en una especie de ojo de agua cerca de Buctzotz, lo cual fue una ocurrencia de unos funcionarios federales que desde un helicóptero creyeron que esa hondonada equivalía a una laguna. Por supuesto que los resultados fueron desfavorables y costosos y el pescador se quejaba de por qué nunca les preguntaban a ellos qué era más conveniente; a ellos que tenían la experiencia del trabajo y del lugar. Por qué nunca les preguntaban cuáles eran sus necesidades reales. &lt;br /&gt;La gente se ha dado cuenta de que son una meta a cubrir, que son objeto de necesidades a cumplir en programas de orden público que a menudo están distantes del contexto en que se desenvuelven. Por ello, a quienes más interesa que se cumplan esos objetivos es a los funcionarios y no a la propia gente.&lt;br /&gt;Conforme a ello, siempre van a obedecer cuando se les proponga  que  cultiven alcachofas, que construyan sus casas con madera de cerezo, que usen técnicas agrícolas tibetanas, que bailen polkas, que aprendan a hablar finlandés o que se embriaguen con vermut. &lt;br /&gt;Van a obedecer pero con remuneración de por medio, pues a ellos no les interesa ni les gusta ni les sirve nada de eso en su realidad inmediata, aun cuando todo ello pueda tener importancia en otros entornos del mundo. A quienes les interesa que esas acciones se cumplan es a los funcionarios, sobre todo federales, que por añeja mala costumbre han pretendido estandarizar a todo México, como si las zonas montañosas fueran iguales que las zonas costeras, selváticas o desérticas.  &lt;br /&gt;Es decir, que hay una lógica de por medio. No eres tú, funcionario federal (o lo que sea) el que me está haciendo el favor, sino yo el que te está ayudando a cumplir con lo que te han encomendado en tu oficina. Tú eres el que cree que eso a mí me sirve, no yo. Y a ti te pagan por ello, a mí no. Así que retribuye. De este modo se manifiesta una parte del pragmatismo yucateco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-2340867203612192492?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/2340867203612192492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=2340867203612192492' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2340867203612192492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2340867203612192492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2010/10/el-pragmatismo-yucateco.html' title='El pragmatismo yucateco'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-2286248559918881444</id><published>2010-06-25T19:26:00.000-07:00</published><updated>2010-06-25T19:32:52.092-07:00</updated><title type='text'>El fantasma del colonialismo</title><content type='html'>Si hay pueblos que han sido poco admirados en la Historia, esos son los que vivieron en el área cultural llamada Aridamérica, que comprende vastas regiones de lo que hoy es el norte de México y el suroeste de Estados Unidos.  Un territorio de pueblos nómadas dedicados a la caza y a la recolección en zonas desérticas, y que sobrevivieron en esas regiones durante milenios debido a que su población no era abundante y la naturaleza les brindaba más que lo suficiente para comer. &lt;br /&gt;En contraste con los pueblos de Mesoamérica, los aridoamericanos no se distinguieron por sus conocimientos de agricultura ni les hizo falta saber gran cosa de arquitectura. En buena medida, por esas razones nos son tan poco conocidos, al grado de que injustamente no acostumbramos incluirlos en la secuencia del orgullo histórico mexicano. &lt;br /&gt;Entre esos pueblos están los pericúes, que habitaron el extremo meridional de lo que ahora es el estado de Baja California Sur y que constituyen el tema del drama La guaycura fantasma, de Mario Jaime (nacido en México, D.F. en 1977), que se basa en el suceso histórico de la rebelión de los pericúes en 1734 e integra al desarrollo de la trama el espacio mítico tanto indígena como católico. &lt;br /&gt;La obra se divide en tres partes llamadas tiempos, en tres zonas distintas del actual territorio sudbajacaliforniano, plasmando con una gran capacidad de síntesis los hechos relevantes que conformaron esta poco difundida rebelión indígena del siglo XVIII, cuyos puntos neurálgicos fueron los respectivos tormentos de los misioneros jesuitas Lorenzo Carranco y Nicolás Tamaral. &lt;br /&gt;El celo jesuita, apoyado por la transición que representan los pericúes mestizos o convertidos al cristianismo, choca con la experiencia de vida de este pueblo del desierto. Esto implica que la obra no sólo se ocupa de los hechos violentos del suceso sino que también se adentra en la conciencia de los personajes protagónicos como ocurre con el más complejo del dramatis personae que es Atzú, el cual entre otros conflictos interiores tiene el de estar lleno de dudas religiosas por las inconsistencias bíblicas y el remordimiento por haber dejado a su esposa guaycura para seguir obediente la prédica de los jesuitas.&lt;br /&gt;En contraposición está la figura de Nicolás Tamaral, con la acostumbrada intolerancia de los misioneros por la poligamia de nuestros pueblos originarios y agobiado por las obsesiones sexuales que lo invaden y terminarán provocando su derrota interior: “Pero Señor, ni siquiera conozco su nombre es una india nocturna, sus ojos me derriban, pienso en ella y me precipito a los infiernos ¡Qué dulce infierno! ¡Ah! ¡Qué dulce! No quiero olvidarte, no puedo, deseo, deseo. Satán, tu arma es la mujer” (p. 24).&lt;br /&gt;Los pericúes se llaman a sí mismos “los hombres azules” y en la obra presagian su extinción, no sin antes luchar hasta la muerte. Sus razones se escuchan por boca del cacique rebelde Domingo Botón: “Nos concentramos en trabajar para el otro. Nos concentramos en amar lo que nos imponen los otros. Nos concentramos en comprender los discursos que no han salido de nuestro pulmón. Volveremos a ser la respiración del pez. Volveremos si nuestro brazo es capaz de calentarse como la sangre”.&lt;br /&gt;En términos generales, el drama cobra parte de su tensión en los azotes del colonialismo, como resume el caudillo Chicori: “Si ustedes nos lastiman es justicia, si nosotros les respondemos con fuerza igual, somos criminales. Ya conocemos ese pensamiento” (p. 51).&lt;br /&gt;Un personaje que simboliza el poder y la caída de estos pueblos es Airapí, la mujer guaicura, que es otro de los pueblos que habitaron esa región. Su nombre es igual al topónimo originario de la actual ciudad de La Paz y es una mujer que abandonó a su pueblo para irse con Atzú, quien a su vez la abandonó. Su condición femenina tiene un carácter polimórfico al ser víctima de ese abandono, al ser objeto de la obsesión sexual del jesuita Tamaral que la viola y al encarnar un espíritu de lucha y sufrimiento como una diosa.&lt;br /&gt;Es de celebrar que el autor indague en este hecho histórico que merece ser conocido ampliamente y que desarrolle un drama donde la cruda Historia quede subsumida principalmente en el imaginario de los combatientes vencidos. Aunque la obra se ubica en un espacio determinado en el tiempo y el espacio, con referencias a una cultura determinada, alcanza una dimensión de universalidad, con la particularidad de que aquí se da un cierre definitivo y no una circularidad del mito. &lt;br /&gt;Sin duda, este drama inquiere por el sustrato cultural del norte de México, una vasta región que en los diferentes géneros literarios está indagando el proceso histórico-social de una realidad cuya riqueza y complejidad se revelan cada vez más.&lt;br /&gt;La guaycura fantasma obtuvo el Premio Estatal de Dramaturgia Ciudad de La Paz, en 2009, con un jurado integrado por Sigifredo Esquivel Marín, Javier Acosta y Juan José Macías.&lt;br /&gt;Jaime, Mario: La guaycura fantasma, Instituto Sudcaliforniano de Cultura, La Paz, 2009, 75 pp.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-2286248559918881444?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/2286248559918881444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=2286248559918881444' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2286248559918881444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2286248559918881444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2010/06/el-fantasma-del-colonialismo.html' title='El fantasma del colonialismo'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-2392421329010653307</id><published>2009-08-07T21:52:00.000-07:00</published><updated>2009-08-07T22:01:00.318-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine y poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tarkovski'/><title type='text'>Nueve tomas para El espejo, de Tarkovski</title><content type='html'>Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;Ha habido una concepción poética en la cinematografía y uno de los que mejor la han plasmado es el cineasta ruso Andrei Tarkovski. Sus películas están llenas de imágenes con una concentración tan poderosa como la de los haikús y los de otras formas rigurosamente sintéticas de la poesía.&lt;br /&gt;Ahora que en el Teatro Mérida el ICY lleva a cabo una muestra con lo mejor de su filmografía, reproduzco a continuación una serie de nueve haikús que escribí a partir de algunas escenas de la película El espejo (1975). Estas minucias en verso no son siquiera un pálido reflejo de las mágicas imágenes que Tarkovski es capaz de hacer vivibles con su lente, su temple y su inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nueve tomas para El espejo, de Tarkovsky&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;Mujer fumando.&lt;br /&gt;Los arbustos se mueven.&lt;br /&gt;Se acerca un hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;La palizada.&lt;br /&gt;Niños sobre la hamaca.&lt;br /&gt;Cae la valla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;En el incendio&lt;br /&gt;contemplar es posible&lt;br /&gt;el verde bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;Una mujer corriendo.&lt;br /&gt;La lluvia arrecia.&lt;br /&gt;Palabra oculta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;Del techo caen&lt;br /&gt;breves trozos de vida&lt;br /&gt;sobre papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6&lt;br /&gt;Guerra Civil&lt;br /&gt;y una errata en el libro:&lt;br /&gt;la mujer llora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7&lt;br /&gt;Pasión de muerte.&lt;br /&gt;Nostalgia de otra vida.&lt;br /&gt;España y Rusia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8&lt;br /&gt;Sola y con lágrimas,&lt;br /&gt;la mujer en la ducha:&lt;br /&gt;vuelve el incendio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9&lt;br /&gt;Vida en color,&lt;br /&gt;recuerdo en blanco y negro&lt;br /&gt;sobre el presente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-2392421329010653307?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/2392421329010653307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=2392421329010653307' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2392421329010653307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2392421329010653307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2009/08/nueve-tomas-para-el-espejo-de-tarkovski.html' title='Nueve tomas para El espejo, de Tarkovski'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-4194014544367839399</id><published>2009-08-07T21:48:00.000-07:00</published><updated>2009-08-07T21:50:18.909-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yaiza martínez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía española'/><title type='text'>El hogar de los animales Ada</title><content type='html'>El tema del mundo femenino respecto al nacimiento, la maternidad y la muerte guía El hogar de los animales Ada, de la poeta española Yaiza Martínez. Es un libro que encarna una visión de la Naturaleza desde las fuerzas primigenias instintivas, de la familia y la camada, con el poder genésico no sólo natural sino en todos los aspectos de la vida.&lt;br /&gt;El poemario se divide en tres partes. La primera se titula “La búsqueda y hermanos como ballenatos”. Al principio los vocablos relacionados con el parto cobran otros sentidos metafóricos que hacen ver el acto de dar a luz en una extensión del cuerpo materno, en una integración de vista y de sonidos, de una relación de adentro y afuera en movimiento. Así lo vemos en “Sólo así/ plúmbea/ por los instintos/ su voz le alumbra/ también/ señalando el camino”, en “Al hacerse matriz/ lo estrecho gotea hacia la nube/ infinita” y en  “Y del giro brota el hijo/ tu palabra es hombre/ ceguera es presente”.&lt;br /&gt;Se enuncia todo el proceso de vida como rupturas continuas, en una fragmentación que sin embargo es un todo. El nombrar hace posible en sacar a la luz, en crear, incluso la muerte. Esa creación es parte del tema del tejer, actividad asociada arquetípicamente con lo femenino, como se ve en el poema Arácnide, mientras que la confrontación entre el deseo engendrador que late siempre en el momento de un dar luz y la muerte al nacer (“Tu único sitio fue/ la ausencia de aire”) es más notorio en las cuatro partes del poema Arqueología de cuerpo.&lt;br /&gt;La segunda parte se titula igual que el libro: El hogar de los animales Ada, dedicada a sus dos hijos “Samuel y Ada, racimos de oro”. La construcción de una arquetípica casa y el crecer de una familia se extiende en una proyección cósmica, adentrándose en lo esencial con una expresión escueta. Se vive otro nacimiento, como una renovada posibilidad de vida: “Apenas un año antes de que su regalo llegase/ con dedos de maíz y ojitos de vaca/ habíamos construido una casa// sin contrariar a la diosa/ temiendo su réplica”. Esa renovación de la vida es triunfo contra el Miedo: “y sin embargo,/ ya no temo el silencio del Edén// ya no busco la luz”. Porque en sus palabras se escucha un “susurro vital que es una música”.&lt;br /&gt;La tercera parte se titula “El poema es la expiación”. El nombrar y el señalar son formas de ir hacia el otro, además de mirarlo, pero también de hacer una separación: “la cosa y su palabra/ sin rozarse/ los índices extendidos”. Con sus connotaciones religiosas, la nueva forma del padre se aúna al silencio de una expiación, del “dolor atragantado”, de un final con culpa. Entre las formas que albergan está la mirada que no quiere tener certezas: el poema es el cosmos.&lt;br /&gt;Yaiza Martínez (Las Palmas de Gran Canaria, 1973) es autora de un poemario previo: Rumia Lilith (2001)  y de la novela Las mujeres solubles (2007). Vivió y estudió en Madrid y reside actualmente en la ciudad de Cabra.&lt;br /&gt;Martínez, Yaiza: El hogar de los animales Ada, Devenir-Poesía No. 207, Madrid, 2007, 76 pp.&lt;br /&gt; Jorge Cortés Ancona&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-4194014544367839399?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/4194014544367839399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=4194014544367839399' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/4194014544367839399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/4194014544367839399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2009/08/el-hogar-de-los-animales-ada.html' title='El hogar de los animales Ada'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-1402387971308541848</id><published>2009-03-16T18:34:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T18:37:38.251-07:00</updated><title type='text'>La música verbal de Luis Rosado Vega</title><content type='html'>Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;Hay onomatopeyas que saltan al oído de manera que podríamos llamar objetiva. Demasiado obvias, a pesar de que en última instancia son tan arbitrarias como cualquier otra onomatopeya. Sin embargo, un consenso receptor las da por válidas, como reproductoras de los sonidos.&lt;br /&gt;No diría lo mismo, en cambio, de otras onomatopeyas más subjetivas. Los sonidos no equivalen a lo que evocan, pero algo, indefinible, incatalogable, nos hace sentir como vivo aquello que se menciona en el poema. Es el caso del poema Campanas, de Luis Rosado Vega.&lt;br /&gt;Mi primer contacto con ese poema fue en un exageradamente maratónico certamen de declamación (68 participantes, en un solo día), en donde escucharlo fue uno de los momentos de mayor frescura de aquella prolongada pasarela. Tan fresco que le mereció a su púber intérprete uno de los tres primeros lugares.&lt;br /&gt;Me parecía estar escuchando las campanas. No era el “talán, talán”, con que arbitrariamente expresamos el sonido en español, sino una rara combinación sintáctica (repeticiones y yuxtaposiciones) y fonética (vocales fuertes y eles) que me hace oír las campanas al vuelo: “Campanas, / clamorosas campanas de mi pueblo; / lejanas campanas, /¡Cómo parece que os estoy oyendo!”. &lt;br /&gt;Pasada esta claridad sonora, el poema continúa volviendo opaco ese clamor de campanas: “Hay fiesta en mi pueblo; / las campanas lo dicen riendo, /lo gritan ufanas / con su vario son, / tocad recio, más recio, campanas /de mi corazón”.&lt;br /&gt;Poema un poco extenso, de estilo modernista y a base de una narración muy lírica, donde el sonar de las campanas puede oírse en distintos registros emotivos: “Y entre tanto las locas campanas / ufanas seguía con su alegre son. / Reían, reían / como si riesen en mi corazón”.&lt;br /&gt;Y es que Rosado Vega tuvo uno de los mejores oídos de nuestra poesía yucateca. Una música verbal que no requería de la música instrumental para hacer valer su sonoridad, pero que sin embargo es tan flexible que se adecua maravillosamente a aquélla. No en vano el chemaxeño es el poeta que pasa por todas las etapas forjadoras de nuestra trova yucateca, como han comentado los investigadores Enrique Martín y Álvaro Vega.&lt;br /&gt; Su poema más conocido, que es el de la canción Peregrina, tiene una estructura rítmica que además de ser analizada en sí misma, debería serlo también en función de la música compuesta por Ricardo Palmerín. Peregrina sigue un esquema rítmico de cláusulas de cuatro sílabas (o de tres, pero con terminación en aguda), con acentos tónicos en la tercera sílaba: “Peregrína-de ojos cláros-y divínos- y mejíllas-encendídas-de arreból”. (Este esquema por cierto es el que inmortalizó José Asunción Silva en su más conocido Nocturno “Una nóche-toda lléna-de perfúmes,-de murmúllos-y de músi-- ca de álas”).&lt;br /&gt;La conjunción de estas dos músicas -la verbal del poema y la que proviene del compositor- han potenciado la sensibilidad de esa canción que ha traspasado tiempos y fronteras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-1402387971308541848?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/1402387971308541848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=1402387971308541848' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/1402387971308541848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/1402387971308541848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2009/03/la-musica-verbal-de-luis-rosado-vega.html' title='La música verbal de Luis Rosado Vega'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-834120568686692714</id><published>2009-03-16T18:30:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T18:34:17.215-07:00</updated><title type='text'>Buenos días, camarada</title><content type='html'>Buenos días, camarada&lt;br /&gt;                                                                   Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;Una novela contada desde una mirada infantil, un recuerdo de vida donde los cambios se van dando de una manera imperceptible hasta que llegan a ser tan obvios que la sensación de pérdida obliga al recuento. Se trata de Buenos días, camarada, una novela del escritor Ondjaki, seudónimo que en una lengua angoleña significa “guerrero”.&lt;br /&gt;La novela, escrita originalmente en portugués, se desarrolla en la Angola independiente, bajo el gobierno de Jose Edoardo Dos Santos y la oposición de Jonas Savimbi, cuando aún no había elecciones, el sistema alimentario se basaba en las cartillas de racionamiento y se contaba con educadores cubanos. Un niño, cuyo nombre no sabemos, relata en primera persona sus andanzas escolares y de juegos, resaltando los miedos y las observaciones respecto a las novedades que va viviendo de vista y de oídas.&lt;br /&gt;Las comparaciones con el pasado colonial aparecen sobre todo a través de las palabras del camarada Antonio, el viejo criado que añora los tiempos bajo dominio portugués, que consideraba como de más orden. El niño, conforme a lo aprendido en la escuela, cree que ese pasado no podía ser mejor que la condición de independencia de su país. La comparación con el Portugal que conoce a través de las conversaciones con su tía Dada le hacen darse cuenta de que las realidades nacionales son distintas.&lt;br /&gt;Las enseñanzas de los maestros cubanos, a quienes ven con admiración y a quienes habrán de extrañar a su partida son un referente de esa búsqueda ideal de la justicia social, de una lucha que las realidades económicas irán transformando. Como dice el protagonista: “Entonces también me di cuenta de que en un país, una cosa es el gobierno y otra cosa es el pueblo”.&lt;br /&gt;El relato es fluido, suave, lleno de un lirismo propio de esa vida infantil donde el reconocimiento de la realidad se va dando gradualmente. Es inevitable, hablar de una novela de aprendizaje, en ese país africano que ve sus diferencias con los portugueses, los soviéticos y los cubanos. A éstos los ven con la admiración de verdaderos guerreros, pues como se dice en algún momento un angoleño probablemente no pelearía por la libertad de los cubanos, pero éstos sí lo hicieron por la libertad de los angoleños, con tanta valentía, al grado de que –según lo que este niño sabe- los sudafricanos huían antes de enfrentarse a ellos.&lt;br /&gt;Es una Angola en tiempos de transición, que están formando el carácter de este chico. El contacto casero con las armas como las akás y las makarov (“Dibujar armas era normal, todo el mundo tenía pistolas en su casa o incluso akás”), los miedos como el que los estudiantes tienen hacia el Ataúd Vacío, esa fantasiosa banda de asesinos y violadores de maestras y alumnos -y cuya inquietud de que hayan llegado hace huir despavorida a toda una escuela- hablan por sí solos de lo que es crecer con los miedos a lo que no se conoce, con la experiencia de una realidad inventada con las palabras del poder.&lt;br /&gt;Esta novela da pie para valorar distintas cosas como el aprendizaje obtenido con el contacto entre distintos pueblos y las condiciones de cambio de una sociedad. Con un tenue manejo de la ironía, sus gotas de humor y esa candidez que convive con la cruda realidad, tenemos una novela que nos hace pensar, por comparación, en nuestras propias sociedades latinoamericanas.&lt;br /&gt;Los estereotipos del mundo africano quedan muy lejos. Lo que apreciamos en la lectura es la maestría de una narración que parece estar contando trivialidades pero que en el fondo son hechos que constituyen toda una lección de vida. El aprendizaje del niño es el mismo que nosotros tenemos guiados por su voz narrativa.&lt;br /&gt;Ondjaki: Buenos días, camaradas, Almadía, Col. Mar Abierto Narrativa Contemporánea, Oaxaca, 2008, traducción de Ana Ma. García Iglesias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-834120568686692714?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/834120568686692714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=834120568686692714' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/834120568686692714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/834120568686692714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2009/03/buenos-dias-camarada.html' title='Buenos días, camarada'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-4641904648354316754</id><published>2008-05-07T20:57:00.000-07:00</published><updated>2008-05-07T21:05:58.964-07:00</updated><title type='text'>El mal del ímpetu</title><content type='html'>Mirando el siglo XIX, con su creciente auge industrial y una febril actividad productiva en comparación con los siglos anteriores, es de pensar que tendría que manifestarse una actitud de extrañeza y una reacción a favor de la naturaleza. Una resistencia a ser dominados por ese mundo industrial, que es una característica del movimiento romántico.&lt;br /&gt;Una novela que de manera muy irónica expresa una actitud similar ante la naturaleza ante una industrialización apenas mencionada, es El mal del ímpetu, del ruso Iván Gonchárov (1812-1891), traducida por primera vez al español gracias a Selma Ancira. En esta novela corta la familia Zúrov padece de un impulso irresistible que los domina y que es el de volverse “incapaces de permanecer en casa durante el verano: en eso consiste esa dolencia extraña y mortal”.&lt;br /&gt;“Una fuerza irresistible los expulsa de la ciudad” para llevarlos a recorridos a menudo no exentos de pequeños o grandes peligros: “se lanzan a vadear los ríos, se sumergen en los pantanos, se abren paso por entre tupidos matorrales cubiertos de espinas, trepan a los árboles más altos; ¡cuántas veces se han caído, se han precipitado en abismos, se han hundido en el lodo, han tiritado de frío e incluso, qué horror, han padecido hambre y sed!”.&lt;br /&gt;El narrador en primera persona, Fílip Klímovich, se entera de este mal luego de percibir una extraña agitación en los tranquilos miembros de la familia. Asombrado por esos atisbos, recurre a su amigo Tiazhelenko, hombre que se pasa todo el día acostado, comiendo sin parar y si caso sentándose una sola vez para el almuerzo. Su inactividad es el polo opuesto de ese mal del ímpetu que aqueja a la familia Zúrov.&lt;br /&gt;De sus deducciones se considera como culpable originario del mal a un hombre “pensativo y melancólico por naturaleza”, que es el huraño y frío Verenitsyn. Si ya esa condición despierta sospechas para estigmatizarlo, más lo será el pensar que es debido a sus múltiples andanzas por lugares exóticos, víctima de un conjuro, ya que “los hechiceros asiáticos siempre fueron más sabios que los europeos”.&lt;br /&gt;Fílip Klímovich con la ayuda del holgazán Tizhelenko tratará de disuadir a la familia Zúrov y a Verenitsy de persistir en el mal. Tratarán por diversos medios de impedir sus andanzas o cuando menos de curarlos. De alejarlos de esa atracción por la naturaleza y las aventuras. Algo hay de una cruzada por ambos lados y por ello no es extraña la alusión a Pedro el Ermitaño.&lt;br /&gt;Ya en esta novela estamos viendo un conflicto respecto a la naturaleza, que se está volviendo algo ajeno, salvaje, contrario a esa modernidad llena de urbanismo y racionalismo. Desde otro punto de vista parecerá una manía naturística, de atracción por un paraíso perdido. Un mundo ecológico en ciernes; “imagínense que en este trozo de paraíso terrenal han instalado una… ¿qué fábrica, mon oncle? Otra vez lo he olvidado”. Y es una fábrica de grasas llena de asfixiante humo.&lt;br /&gt;La novela es ágil y divertida, con sus partes de fantasía en lo real como la abuela que puede predecir los cambios del clima con sólo tocarse alguna parte del cuerpo en que sufra dolencias. La misma abuela que aun ciega se empeña en ir hacia el campo a vivir las aventuras con los demás.&lt;br /&gt;La novela refleja la creciente medicalización de la conducta social yde los afanes por controlar y disciplinar los cuerpos. Una aplicación foucaultiana en un análisis amplio sería muy provechosa para analizar este relato.&lt;br /&gt;Como se puede ver Gonchárov fue un contemporáneo de Tolstoi, Dostoievski y Turguéniev. Menos conocido que éstos, ahora es posible acceder a su obra, avalado por la deliciosa traducción de Selma Ancira.&lt;br /&gt;Gonchárov, Iván: El mal del ímpetu, Coedición Ediciones Fósforo-Ediciones Sin Nombre-Conaculta, México, 2007, traducción de Selma Ancira, 95 pp..&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-4641904648354316754?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/4641904648354316754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=4641904648354316754' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/4641904648354316754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/4641904648354316754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2008/05/el-mal-del-mpetu.html' title='El mal del ímpetu'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-2695066740380473651</id><published>2008-03-30T21:38:00.000-07:00</published><updated>2008-03-30T21:41:39.947-07:00</updated><title type='text'>La Guerra de Castas novelizada</title><content type='html'>Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;                                                    &lt;br /&gt;El tema de la Guerra de Castas ha sido abordado a través de la novela en distintos momentos. Entre las más recientes, figuran obras de Joaquín Bestard (El cuello del jaguar) y de Silvia Molina (La noche de Ascensión Tun). De manera generalizada, conocemos la versión histórica más popular por su aire novelesco que es La Guerra de Castas de Yucatán, de Nelson Reed, quizá la aproximación histórica que más se ha generalizado entre el público por sus numerosas reediciones tanto en español como en el original inglés.&lt;br /&gt;Ahora, Hernán Lara Zavala, en su segunda novela, aborda este complejo y candente tema. Se trata de la novela Península, Península, que se divide en dos partes (una de 15 capítulos y otra de 11) y un epílogo. Encontramos a un narrador ubicado en el tiempo actual, que escribe con computadora y hace referencias constantes al acto de escribir esta novela, incluso con una elaboración retórica clásica. Este narrador, que apela desde el exordio al lector, deja en boca de los varios protagonistas el contar la historia.&lt;br /&gt;Los modos varían. Uno es la visión omnisciente relacionada con el novelista José Turrisa. Otra es la secuencia de Genaro Montore, contrapunteado con la de su esposa Lorenza, para formar una versión moderna del mito de Ulises. Una tercera es la de la institutriz inglesa, Mrs. Anne Marie Bell, desde su llegada a Campeche y luego a Hopelchén, en este caso a través de un diario personal. Otra es la del alcohólico Dr. Fitzpatrick y su perro. Por último, las secuencias de Jacinto Pat y Cecilio Chi, complementándose la de este último con la de su amante María y su secretario, el ex sacristán, Anastasio. Dentro de casi todas estas historias está presente la Iglesia, sobre a todo a través del Obispo Celestino Onésimo Arrigunaga (agudamente ocurrentes son las tres partes de este nombre que encubre al real José María Guerra), y en menos grado, de otros curas.&lt;br /&gt;Demasiadas historias como para desarrollarse, lo cual indica un complicado plan trazado por el autor. Esto permite una visión múltiple acerca de este conflicto histórico, dejando ver los entrecruces y enredos de los intereses y problemas de la política, la religión, la familia, los negocios, la vida intelectual y la explotación en la que están inmersos los personajes, todo en el fragor de la guerra.&lt;br /&gt;Intratextualmente, el narrador se pregunta: “¿Nos encontramos ante una novela histórica? No estaría tan seguro. Dudo que el adjetivo ‘histórico’ logre superar el sustantivo ‘novela’. ¿Cómo escribir una novela basada en hechos reales del siglo XIX sin rendirse a las convicciones de la novela decimonónica? ¿Cómo resolver el conflicto, si acaso existe, entre ficción e historia” (p.79).&lt;br /&gt;En última instancia, el tema de la verdad y de la ficción flota de manera explícita, bajo la idea aristotélica de que la poesía es más verdadera que la historia porque habla de lo universal y no de lo particular como ésta. Bajo este postulado de ficcionalizar la historia a su libre albedrío, el autor se sirve de interesantes licencias, válidas como la de desdoblar a Justo Sierra O’Reilly (mencionado unas cuantas veces en la novela) y a José Turrisa (el seudónimo que empleó en la vida real don Justo Sierra). Este efecto da un aire fantasioso a todo el relato, a la vez que vuelve carnal, humano al controversial  personaje de bronce.&lt;br /&gt;Es verdad que esta es una novela histórica (con la intención más o menos explícita de proyectarse al presente), que por tanto puede manejarse con libertades en el tratamiento de las realidades. Sin embargo, adolece de algunos errores de contexto que atañen tanto a la verdad como a la verosimilitud. Uno es la ausencia de la Ciudadela de San Benito en la enumeración de los edificios principales y distintivos. Nuestra elevada construcción –una de las escasas- tenía que ser demasiado notoria para ser relegada. ¿Se comían panuchos en el siglo XIX? ¿Bailarían jarana los arrogantes y europeizados catrines urbanos del siglo XIX en una velada doméstica de gente rica? ¿Eran Catedrales las iglesias principales de Campeche y de Valladolid a mediados del siglo XIX? (La primera lo es desde fines de dicho siglo; la segunda nunca lo ha sido).&lt;br /&gt;A diferencia de lo estudiado por Lukács en la novela histórica que es la de emplear como eje a un personaje más bien mediano, de no muy grandes virtudes ni defectos, aquí actúa toda una galería, con un claro enfoque en la gente que detentaba el poder en todos los bandos. A la vez, contrario a otra situación analizada por el teórico húngaro, de que en la novela histórica se ve una parte de la vida que sintetiza la totalidad de ésta, mientras deja como trasfondo el conflicto mayor, en esta novela se ve éste en su intensidad. Tales son algunos de los riesgos de la novela como lo es también tratar de recrear la novela decimonónica, con menciones y alusiones a las escritas por Sierra O’Reilly. Algo como un folletín, deteniendo la historia y con suspensos prolongados en que los cabos quedan sueltos por un lapso considerable y luego se retoman, para irse cerrando, a veces un tanto abruptamente como en el caso del Dr. Fitzpatrick.&lt;br /&gt;Es una novela fluida, muy centrada en las acciones que abarca desde los conflictos políticos que se abordan con una expresión de tipo historicista hasta los conflictos domésticos, incluso los que rozan la chismografía. La interacción de los problemas sociales y políticos y su dependencia a veces trágica de los individuales como es el fin de Cecilio Chi es una forma de romper con los convencionales criterios en que se percibe la llamada Historia con mayúsculas: con sus veleidades el individuo también interviene en los hechos históricos.&lt;br /&gt;¿Dónde veo el principal problema de esta novela por demás muy recomendable en su lectura? Lo veo en esa ardua dificultad de poder interiorizar narrativamente la mentalidad de los indígenas. No sólo es un problema de verismo, no muy considerable en una obra literaria, sino sobre todo de verosimilitud, ya que tanto Chi como Pat parecen expresarse, actuar y pensar como si fueran unos ladinos, tergiversando la esencia de su lucha. Su mundo parece ser el de una búsqueda de prebendas personales y saqueos.&lt;br /&gt;Se narra que Chi habla en español y firma cartas (hasta dónde yo sé, por orgullosa voluntad propia, era monolingüe de maya y no sabía leer y escribir). También es absurda la presunción de Jacinto Pat en cuanto a jactarse de sus libros (él si era bilingüe y alfabetizado), sobre todo en cuanto a que su favorito era el Chilam Balam. Como si éste fuera un libro impreso en esa época y como si un líder maya del XIX lo considerara como una propiedad individual (el libro como fetiche personal) y no lo viera, en cambio, como un objeto sagrado y comunitario: un libro que pertenece a toda una comunidad desde tiempos ancestrales y que expresa una verdad colectiva.&lt;br /&gt;Lara Zavala se arriesgó mucho en este sentido; olvidó la lección de Rulfo de no interiorizar en los personajes indígenas por la dificultad o imposibilidad de entender su filosofía y las razones esenciales de sus costumbres. El resultado son un Pat y un Chi bastante vulgarizados, a pesar de que se hallan al otro extremo de la acrítica actitud de verlos como héroes idealistas e impolutos, lo cual me hubiera  parecido menos grave. La visión es inevitablemente colonizadora al no dejarles su propia voz y presentarlos tan “ladinizados”.&lt;br /&gt;Aparte de eso, la novela sigue el cauce gozoso de la buena narración. Empieza algo lenta por las detenciones para darle voz y vista a nuevos personajes, pero una vez que la novela avanza no queremos dejar la lectura. A la altura de las noventa páginas me daba la impresión de que el ascenso de la novela era penoso y que corría el riesgo de desbarrancarse o de perderse en una tupida selva, pero logra avanzar y llegar a un punto de claridad. Hay toda una incisiva crítica al poder, al colonialismo y algunos malos hábitos de la Iglesia, que merecen ser estudiados en detalle, al igual que el papel de los objetos y de los espacios, como la microhistoria del reloj de Hopelchén.&lt;br /&gt;En este múltiple recorrido por los puntos neurálgicos de la Península: Mérida, Campeche, Hopelchén, Tihosuco, Valladolid y tantas poblaciones, tenemos una de las más importantes novelas de tema histórico referidas a nuestra región peninsular.&lt;br /&gt;Lara Zavala, Hernán: Península, Península, Alfaguara, México, 2008, 363 pp.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-2695066740380473651?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/2695066740380473651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=2695066740380473651' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2695066740380473651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/2695066740380473651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2008/03/la-guerra-de-castas-novelizada.html' title='La Guerra de Castas novelizada'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-5565112967456556569</id><published>2008-03-19T22:14:00.000-07:00</published><updated>2008-03-19T22:16:59.235-07:00</updated><title type='text'>Parados en el cable</title><content type='html'>Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;La vida de los chavos ricos de la actualidad es el tema de la novela Cuervos, de Daniel Krauze (nacido en México, D.F., en 1985). Un mundo donde fornicar, consumir cocaína y mota y andar en la peda son una rutina normal, muy aparte de la escuela que apenas es una lejana referencia. Violento mundo masculino de tranquizas constantes, de antros nocturnos, de buscar chavas y coger, coger, coger, con la imaginación o por la fuerza o en los extremos de la intoxicación, mientras la frivolidad llena el resto del tiempo.&lt;br /&gt;Conforme a la fácil movilidad internacional de la vida contemporánea, la novela se desenvuelve en diversos lugares, ya sea México, Acapulco o varias ciudades europeas, en un paso de unos seis años. La novela no sigue un orden cronológico sino que se fragmenta en diversos momentos. El protagonista es colectivo a pesar de que los dos rivales principales son el solitario y recatado David Andreu y el riquillo Santiago Hernández, gerente de cinco bares a sus 23 años de edad. Los demás son el agresivo Matías, el engreído Miguel y el ciber-fanático Fernando, acompañados de algunos otros como el obeso y antipático Pollo.&lt;br /&gt;Uno de ellos ve en una calle de París, el símbolo de lo que son: “Seguimos caminando por la estación vacía. Volteo hacia el andén y veo un enorme letrero de cinco cuervos parados sobre un cable de luz. Atrás de ellos hay un cielo azul, sin una sola nube. Todos parecen estar viendo a un lugar diferente, pero supongo que tienen el mismo propósito, sea cual sea. O quizás no tienen ninguno. Sólo viven ahí parados en el cable, viendo pasar los trenes, repletos de personas con un itinerario, con un lugar adonde ir”.&lt;br /&gt;En medio de bares y fiestas de todo tipo, late la discriminación hacia los ajenos, ya sea a través de los cadeneros a la entrada de los antros que restringen el paso a los nacos y a los sin importancia, o bajo la indicación de que la casa acapulqueña está vedada a “las indias”. Es la visión de una clase alta carente y ausente del sentido de la vida. El ambiente de los videojuegos, el uso de computadoras (con pornografía e imágenes snuff incluidos), el lenguaje juvenil en boga, a la vez que una visión poética en ciertos pasajes, crean un ambiente verosímil y lógico de la joven masculinidad.&lt;br /&gt;La novela muestra diferentes enfoques y diversos espacios, en todos los cuales está vivo el goce del momento y la real o latente soledad existencial. El desajuste temporal, con cambios constantes de narrador refuerza el ambiente de dislocación en que viven los personajes. El aparente caos narrativo corresponde al verdadero caos de los cinco jóvenes.&lt;br /&gt;Es una novela de jóvenes que deja ver un mundo más allá de lo juvenil. Por un lado hace evidente la perdida de la memoria que caracteriza a las generaciones nuevas, su evasión constante respecto a otras generaciones y su desapego por los afectos. A pesar de que la superficialidad reina en la vida vacía de los personajes, la novela tiene una densidad reflexiva que es uno de sus valores.&lt;br /&gt; Conforme a la representación tradicional, los cuervos resaltan en la luz, son de mal agüero y su graznido no es agradable al oído. Estos jóvenes tuvieron alguna vez 12 años, alguna vez 18 años. Son jóvenes y son cuervos, que aún tienen una larga vida por vivir. La pregunta que se hace David, luego de que mira y recuerda viejas imágenes vividas, sigue vibrando: “¿Cuándo dejamos de ser aquéllos para convertirnos en éstos?”.&lt;br /&gt;Krauze, Daniel: Cuervos, Planeta, México, 2007, 181 pp.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-5565112967456556569?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/5565112967456556569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=5565112967456556569' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/5565112967456556569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/5565112967456556569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2008/03/parados-en-el-cable.html' title='Parados en el cable'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-710187097002042795</id><published>2008-03-19T22:11:00.000-07:00</published><updated>2008-03-19T22:13:44.249-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Murania&lt;br /&gt;                                                                   Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;Una obra en la que se traspasan (y se traslapan) fronteras y destinos es el libro Murania, de Alejandro Pérez Cervantes (nacido en Saltillo, Coahuila, en 1973). Aunque este libro obtuvo el Premio Nacional de Cuento Joven Julio Torri en el 2006, en realidad es una novela estructurada en base a cuentos que se vinculan intertextualmente  conformando un entramado donde las historias se entrelazan. Su estructura y estilo se inscribe en esa tendencia de emplear otras escrituras para conformar una novela, como si estuviera deshilvanada aun cuando posee una compactación evidente, muy a la manera de Vila-Matas o de Piglia.&lt;br /&gt;El libro se divide en dos partes. En la primera se hace la biografía de siete personajes de distinta índole, nacidos en distintas fechas y lugares pero cuyas vidas se van vinculando de modos directos e indirectos aun cuando no se conozcan entre sí todos ellos.&lt;br /&gt;A los siete se agrega en el medio a ese misterioso invento que es “Murania”, con una evocación lírica de los significados que pudiera tener. El nombre Murania, lleno de resonancias como “muriendo”, “Urano”, “urna”, “umbral”, “muro” (p. 54), es una “palabra mágica”, revista de un número único, un lugar inexistente, “una utopía forrada de hierro”, una canción folk, una palabra tatuada en el brazo de Allison O’Brien o grabada en letras góticas en un cenicero de cristal y mucho más. Es el vocablo que atraviesa por el entramado de este libro y contribuye a su unidad. (Es de señalar que en Internet aparecen, entre otros, una marca de pinturas, un apellido y un videojuego con ese nombre).&lt;br /&gt;En la segunda titulada “Breviario del desvarío” se hace una especie de diccionario de los mismos siete personajes anteriores más otros nueve más. El primer personaje del que se habla en el libro es Lauro Zavala, quien también cierra el breviario y por consiguiente todo el libro. Su nombre es homónimo del conocido estudioso mexicano del cuento, lo cual es seguramente un guiño literario.&lt;br /&gt;En el breviario es de notar cómo de los 16 apellidos se brinca de la A (dos personajes) hasta la O y de ahí en adelante. Las biografías van desde 1842, en que nace Tashunka Witko “Caballo loco” hasta el 2033, en que muere Luciano Almaguer, y hay otras fechas a futuro, como si se escribiera en un tiempo pospuesto.&lt;br /&gt;Los personajes de esta obra desempeñan diversas funciones: cantantes, obreros, escultores, escritores frustrados, etc. Todo transcurre en diversas partes de México y de Estados Unidos. Todos traspasan sus límites culturales: un negro gigantesco que canta canciones de tex-mex, un polaco que hace una escultura colosal de un indio sioux, un pocho que muere en Torreón, un escritor convertido en judicial, personajes que nacen en un país y fallecen en otro. Otras alusiones juguetonas son la búsqueda que hace Luciano Almaguer de su padre Vulcano Almaguer –muy opuesta a la que hay en Pedro Páramo, empezando porque uno es “páramo” y el otro “volcánico”, si bien aquí todos ya tienen su fecha de muerte–, el “narrador chiapaneco, miembro del grupo Motín de Espigas” (o sea, Eraclio Zepeda y la Espiga Amotinada) y los cantantes norteños gays acribillados por el narcotráfico.&lt;br /&gt;Los sitios y hechos son de lo más variopinto: un hospital psiquiátrico, los bares, la violencia racial y de género, el mundo de la fama efímera, los proyectos desaforados, los sueños, el campo y las montañas, grandes ciudades norteamericanas y mexicanas a la vez que pueblos pequeños de ambos países. Los sucesos históricos son también diversos, en los casi 200 años en que transcurren estas vidas de callado heroísmo. La cultura popular flota siempre a través del ambiente de la música.&lt;br /&gt;Hay mucha tristeza en las historias, dentro de la confrontación de los deseos y afectos profundos y los golpes de la realidad. Los destinos parecen seguir formas caprichosas, sin ceder a la voluntad humana. Es una construcción muy fragmentada que después, cuando el olvido se ha impuesto, tendrá que ser reconstruida a través de la búsqueda real y en la memoria. En ese entorno pesimista también campean mucha ironía y toques de humor negro, en una prosa directa y muy fluida en su lectura.&lt;br /&gt;Pérez Cervantes, Alejandro: Murania, Conaculta-Instituto Coahuilense de Cultura, Fondo Editorial Tierra Adentro No. 331, México, 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-710187097002042795?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/710187097002042795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=710187097002042795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/710187097002042795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/710187097002042795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2008/03/murania-jorge-corts-ancona-una-obra-en.html' title=''/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3897104698505212896.post-1468405701367979109</id><published>2007-07-16T00:56:00.000-07:00</published><updated>2007-07-16T01:01:27.359-07:00</updated><title type='text'>La larga jornada</title><content type='html'>La larga jornada&lt;br /&gt;                                                               Jorge Cortés Ancona&lt;br /&gt;Luis se había quedado dormido en la hamaca, después de pasarse horas contando chiste y chiste que al final ya ni se entendían a causa de su lengua estropajosa. Mientras la brisa lo mecía, la botella de ron se quedó chorreando sobre la arena, con el vaso tirado a un lado, dejando escurrir un poco de líquido.&lt;br /&gt;Polo no tuvo ningún escrúpulo en acariciar a Esther, sentada ante la fogata y de espaldas a él. Eran caricias dentro de un silencio interminable, a las que ella sólo correspondía con un movimiento suave de su cabeza sobre su hombro izquierdo. Sin que ella estuviera de frente a Polo en ningún momento, todo fue muy rápido. Cuando terminaron, Polo se dio cuenta de que algo había cambiado en ella, que al principio no parecía preocupada y después se había puesto rígida y a la vez temblorosa, dentro de una actitud demasiado pensativa.&lt;br /&gt;Polo se recostó un momento para mirar las estrellas, pero pronto se dio cuenta de la irradiación del contorno de Esther. Con la espalda oscura, el brillo alrededor de ella le daba una sensación de algo fuera de este mundo, como un sol negro en el que los contrastes fueran extremos. Ella seguía con su aire rígido, mientras se reconcentraba en el mar, aunque en realidad no parecía ser el mar lo que estaba viendo.&lt;br /&gt;Siempre de espaldas a Polo, empezó una larga confesión. Dentro del abatimiento de la larga jornada de cerveza y ron, el prolongado baño en el mar, los trabajos para instalar los postes y las hamacas, la difícil encendida de la fogata, Polo sólo recordaba algo de malos manejos del dinero de las viejas herencias de los abuelos, de algunos actos violentos que aunque no se convertían en golpes eran aun más dañinos para el deterioro físico de Esther, de casi toda una década de esos años 60 sin más salidas que los pocos viajes a playas desiertas en que él consentía en que lo acompañara…&lt;br /&gt;Por un momento, Polo se preguntó qué estaba haciendo ahí, oyendo lo que no quería oír porque no le convenía escucharlo; por qué había tenido que venir a este sitio, animado sólo por la vaga sensación de poder ver a Esther en traje de baño y con una leve esperanza de que algo llegara a ocurrir entre ellos a espaldas de Luis. Pero eran socios y no debía tratar de mover mucho las cosas a riesgo de que todo se perdiera.&lt;br /&gt;Sin embargo, no dudó en aceptar cuando ella le pidió ayuda. Estaban donde nadie se daría cuenta. No le habían dicho ni siquiera a los padres de Esther que irían los tres a ese pedazo de playa desconocida y en el camino sólo se habían cruzado con camiones de carga y rebasado algunas bicicletas. Era fácil deshacerse de él. Todos sabían que a Luis le gustaba explorar playas vacías en toda la Península. Que permanecía solo, bebiendo y fumando mota, a veces durante toda una semana. Que irse y volver sin previo aviso era una costumbre que como tal pasaba por completo inadvertida.&lt;br /&gt;Esther fue por un lado y Polo por el otro, previniéndose de un despertar inesperado -que no ocurrió- y lo arrastraron hacia el mar. Dentro del agua a la altura de sus caderas, Esther le apretó la cabeza mientras Polo maniataba a Luis con los brazos sobre su espalda. Luego de unas sacudidas bruscas, se fue desvaneciendo su resistencia hasta llegar a una detención súbita del cuerpo. El cuerpo fue empujado aun más adentro del mar.&lt;br /&gt;Cuando regresaron a la playa, se dieron cuenta de que se habían olvidado de quitarle las llaves y los papeles de su bolsillo, que podían ser pruebas para identificarlo, así que fue necesario que Esther volviera hacia donde flotaba Luis. Cuando ella volvió le pidió a Polo que se alejara durante una hora, por completo fuera de su vista, lo más lejos posible.&lt;br /&gt;Polo se fue alejando tierra adentro, sintiendo que había demasiados mosquitos y que la brisa era muy fría. Era difícil caminar entre tanta vegetación espesa, así que al llegar a un espacio despejado de plantas, se acostó a mirar las estrellas. La visión del contorno irradiante de la espalda de Esther empezó a flotar en el cielo. Aunque creyó que había pasado más tiempo, se percató de que era la hora justa pactada para el regreso.&lt;br /&gt;El frío era aun más fuerte conforme regresaba hacia la playa. Cuando volvió ya no estaban ni Esther, ni la hamaca ni el carro. No había quedado nada de su ropa ni de nada más. Sólo restos de la fogata y el vaso y la botella de ron vacía. Llamó a gritos a Esther y se metió al mar desesperado, tratando de vislumbrar su contorno irradiante. Fue una búsqueda por mar y arena durante horas, durante días, que siguió a lo largo de kilómetros de playa, insolado y con la espalda llena de ronchas, con la sed ahogándolo inevitablemente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3897104698505212896-1468405701367979109?l=tramayvoces.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tramayvoces.blogspot.com/feeds/1468405701367979109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3897104698505212896&amp;postID=1468405701367979109' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/1468405701367979109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3897104698505212896/posts/default/1468405701367979109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tramayvoces.blogspot.com/2007/07/la-larga-jornada.html' title='La larga jornada'/><author><name>jorge cortés ancona</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05400392959938011429</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
